Actividad Física vs. Ejercicio: ¿Cuál es la diferencia?

¿Cómo pasaste tus últimas 24 horas? ¿Qué haces durante un típico día de semana de 24 horas? Tómete unos minutos y divide esas 24 horas y reflexiona sobre cómo sueles pasar ese tiempo. ¿Cuántas horas pasaste durmiendo? ¿Cuántas horas pasaste sentado (no olvides las veces que te sentaste en el coche, mientras comías, etc.)?

Una vez que hayas completado tu actividad de auto-reflexión de 24 horas, piensa más específicamente en tu tiempo de movimiento. ¿Qué tipo de movimiento hiciste? ¿Cuál fue la intensidad y la intencionalidad de ese movimiento?

Durante las últimas décadas, se ha dicho una y otra vez que un mínimo de 30 minutos de ejercicio diario es esencial para la buena salud. Sin embargo, las últimas investigaciones sugieren que la cantidad de tiempo que pasamos sentados podría ser tan importante como la cantidad de tiempo que pasamos haciendo ejercicio. De hecho, se ha acuñado un nuevo término para describir a aquellos que hacen ejercicio, pero que pasan la mayor parte de sus días siendo sedentarios: los sofás activos.

Mientras que el término "sitting ball" usualmente se refiere a una persona perezosa que prefiere simplemente sentarse a ver televisión, un sofá activo se refiere a alguien que está inactivo la mayor parte del día, pero que regularmente se asegura de hacer 30 minutos de ejercicio en la mayoría de los días. Una persona activa no es necesariamente perezosa, sino que pasa la mayor parte de su tiempo sentada durante el tiempo libre, el trabajo (y el trayecto de ida y vuelta al trabajo) y mientras come.

 

 

En otras palabras, están casi completamente inactivos físicamente durante el día, con la excepción de esos 30 o minutos de ejercicio diario. Aunque 30 minutos de ejercicio es absolutamente beneficioso y saludable, el resto del día está causando tremendos riesgos para la salud. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha identificado la inactividad física como un factor de riesgo independiente para el desarrollo de enfermedades crónicas, y ahora es la cuarta causa principal de muerte en todo el mundo.

Entonces, ¿cómo diferenciamos exactamente entre ejercicio y actividad física? ¿Y es importante la distinción? Aquí hay algunas definiciones que deberían ayudar a aclarar las cosas:

La actividad física es el movimiento que realizan los músculos esqueléticos y que requiere energía. En otras palabras, cualquier movimiento que uno hace es en realidad actividad física.

El ejercicio, sin embargo, es un movimiento planificado, estructurado, repetitivo e intencional con la intención de mejorar o mantener la condición física. El ejercicio es una subcategoría de la actividad física.

La investigación proporciona evidencia significativa de que TODA actividad física contribuye positivamente a la salud y el bienestar general. El ejercicio también ayuda a mejorar la condición física, que consta de cinco componentes específicos:

-Aptitud cardiorrespiratoria.

-Ejercicio de fuerza muscular.

-Condición física de resistencia muscular.

-Flexibilidad física.

-Composición corporal.

Este gráfico del Instituto Americano para la Investigación del Cáncer muestra visualmente la importancia de la actividad física diaria Y el ejercicio estructurado (en relación con los indicadores de cáncer). Aquí, el verde refleja ejercicio estructurado, mientras que el amarillo refleja la actividad física diaria.

Fuente: Instituto Americano para la Investigación del Cáncer

¿Cómo puedo volverme más activo físicamente?

Una manera fácil de empezar a transformar un estilo de vida sedentario en uno más activo es empezar a pararse más y sentarse menos. Si trabajas en un escritorio todo el día, crea una estación de trabajo que requiera que se ponga de pie (y por lo tanto que se mueva más). Piensa en crear oportunidades para caminar a la hora del almuerzo y antes o después del trabajo.

Considera agregar actividades de tiempo libre a tus rutinas semanales, especialmente aquellas que involucran a toda la familia, tales como paseos en bicicleta, caminatas... ¿Qué hay de tu casa? ¿Te gusta la jardinería? Dedica tiempo para ello durante toda la semana en lugar de dejarlo todo para el fin de semana. Y en lugar de dedicar sólo un día cada dos semanas a la limpieza, trata de incluir tareas activas diarias que requieran 10 minutos o menos. Cuando te involucres con la tecnología, piensa creativamente en cómo puedes moverte.

Trata de colocar algún equipo simple como una esterilla de yoga o una pelota de resistencia o bandas de resistencia en tu sala de estar para que sean fácilmente accesibles mientras ves la televisión. Existen innumerables oportunidades para aumentar la actividad física diaria, pero hay que buscarlas.

 

 

A medida que evalúaa tu reflexión sobre la actividad de 24 horas, considera hacer un plan detallado que incluya ambos elementos:

1. Aumento diario de la actividad física.

2. Ejercicio estructurado, planificado e intencional para mejorar la condición física.

Omitir una u otra puede tener consecuencias graves y perjudiciales para tu salud, tu estado físico y tu bienestar general. Olvidate del "sitting ball" o de ser un sofá activa. Haz el cambio hoy y añada AMBOS elementos a tu vida para cosechar los beneficios de la actividad física y el ejercicio que cambian la vida.

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